Es posible que no sepamos cómo enfocar el hecho de que no sabemos quién somos realmente. Es posible también que nos asalten las dudas sobre cómo hacerle saber a nuestro hermano que es eternamente bendito desde su nacimiento (y aun antes). Quizá no nos atrevamos a mirarle a los ojos y decirle que le amamos. Aun nos cuesta mucho entender (sentir) a quién estamos viendo realmente cuando hacemos ésto. Aun no podemos sentirnos implicados y responsables cuando observamos las maldades y miserias de este mundo. Aun seguimos percibiendo como real la barrera del cuerpo que nos sigue separando de los que nos rodean. Es posible que no seamos conscientes de cómo lo que sentimos está influyendo en el campo magnético del planeta. Aun seguimos pensando que nos van a venir a salvar. Es posible que el espacio-tiempo siga siendo para nosotros un proceso lineal, de concepción tridimensional y origen newtoniano. Todas o alguna de éstas cosas nos siguen anclando al viejo paradigma, a la ilusión del hombre finito, a su triste visión del universo y el papel que el hombre juega. Pregunto ¿nos animamos a ir despertando ya?
martes, 14 de mayo de 2013
sábado, 11 de mayo de 2013
Enfermedad
¿Cómo hallar lo que nace del espíritu en un sustento físico siempre obediente a su señor? ¿Por qué buscar en la enfermedad la forma de alienarse de una realidad incómoda por incomprensible a la par que dolorosa? ¿No es más lógico pensar que el poder divino creador que nos asiste en su infinita sabiduría nos está salvando de nuestra propia ignorancia dualista? Emoción infinita nos debe provocar mientras agradecemos su presencia en nuestra realidad, pues gracias a ella avanzamos presurosos por entre tanta imagen ficticia, tanto sueño acomodaticio, tanta confusión sobre donde debemos vivir y lo que creemos estar viviendo. No existe ese pasado que creemos superado ni ese futuro que a veces tememos. Invirtamos la forma de considerar el tiempo y el espacio y hallaremos las respuestas a un presente que es mucho más poderoso y completo de lo que nunca hemos entendido.
martes, 7 de mayo de 2013
Pregunto
¿Es posible entender las grandes necesidades del planeta sin tomar conciencia de las propias? ¿Somos capaces de intervenir en ayuda de nuestros hermanos y no de solucionar el siempre postergado trabajo interior? ¿Igual que apuntamos la estatura física que van alcanzando nuestros hijos al crecer, lo hacemos también con la moral? ¿Vivimos a menudo en las afueras de nuestro corazón y pretendemos comprender los sentimientos que laten en los que nos rodean? ¿Queremos enarbolar la bandera de la solidaridad y no podemos escuchar el llanto de ese niño que una vez fuimos y desamparado con nosotros sigue? ¿Tenemos la inteligencia necesaria para gestionar el mundo que nos rodea pero no para hacerlo con nuestras emociones? ¿De verdad nos sentimos como seres libres y responsables sin que los niños crezcan educados en ambos valores?
lunes, 6 de mayo de 2013
Trascender
Trascender este cuerpo neutro que acompaña, comprendiendo cómo la mente santa va creando lo que necesita experimentar a través de él. Dar las gracias y pedir la inspiración del Espíritu que nos guía, mientras seguimos integrando el camino que aprensuran nuestros pies con las huellas de Aquel que hace dos mil años nos enseñó a buscar el Reino en los ojos del hermano. Somos llamados a recordar la verdadera unión, la fuerza de su comprensión nos toma de la mano y la tiende al Universo en generosa entrega que no tiene fin, pues no tuvo principio. Vamos hoy a contemplar lo que por derecho se ha legado, nuevos mundos aquí al lado, sombra intuida, amor aun anhelado, estrellas primorosas que siempre brillaron aunque el día y su sol su magia sentir no nos dejaron.
domingo, 5 de mayo de 2013
jueves, 2 de mayo de 2013
Llegaste
Llegaste furtivo a mi mañana. Apenas asomaba el amanecer en la ventana y ya quisiste de valor llenar mi ser que dormitaba, a quien en su corazón aun no estaba, y ni siquiera sentía que de él vivía ausente. Cuando la voz ya se alejaba pude reunir valor para atender lo que dejaba, un cielo entre mis sábanas visionando, nadie puede comprender porqué no me sanaba. No soy digno de tu mirada si antes no entiendo que ya es la hora señalada, todo lo que mis manos atesoran es poderosa llamada encendida, pues por los caminos ya encuentro a quien antes anhelaba y hoy es espejo cierto.
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